La pérdida de pelo es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia más traumáticos para los pacientes con cáncer.

El Scalp Cooling es un sistema de enfriamiento del cuero cabelludo que se aplica durante las sesiones de quimioterapia, evitando la caída del cabello de entre un 43% a 93%, dependiendo del fármaco utilizado. Este sistema solo puede ser utilizado en tumores sólidos  y no líquidos (leucemias o linfomas). Es imprescindible empezar el tratamiento desde la primera sesión.

El procedimiento se aplica mediante un gorro de silicona por el que circula un líquido refrigerante que se conecta a una máquina que mantiene la temperatura óptima. De esta forma, el cuero cabelludo alcanza una temperatura  de entre 19 y 21 grados, lo que provoca que los tóxicos de la quimioterapia no lleguen o lo haga en un bajo porcentaje a las células de folículo piloso.

Varios ensayos clínicos y estudios científicos a nivel mundial han demostrado que la efectividad de este sistema puede variar entre un 43% (en los casos tratados con fármacos más agresivos como Antraciclinas) al 87% (en los menos agresivos), llegando incluso en algunos casos hasta el 93% de los pacientes tratados.

A %d blogueros les gusta esto: