Una de cada ocho muertes en el mundo es debida al cáncer, afectando aproximadamente a una de cada cuatro mujeres y a uno de cada tres hombres.

 

 

A lo largo de su vida, el cáncer colorrectal, relacionado de forma importante con un estilo de vida occidentalizado, es uno de los más prevalentes.

Consumo de alimentos como la carne roja y procesada, así como la ingesta de bebidas alcohólicas con el desarrollo de cáncer colorrectal, son factores relacionados con esta prevalencia.

 

La Dieta Mediterránea (DM) se propone como ideal en la prevención de este tipo de tumores.

 

Recientemente, en abril de 2018, se han publicado en la revista científica «Journal of Cancer», los resultados de estudios realizados por investigadores catalanes, analizando la relación entre el consumo de alimentos como los productos lácteos, muy presentes en la DM, y el desarrollo del cáncer colorrectal.

Después de analizar datos de más de 7.000 participantes adultos, y tras un seguimiento de seis años, se observó que aquellos individuos que presentaban un mayor consumo de lácteos totales (564 g/d, aproximadamente 2.5 vasos de leche/día), en comparación con aquellos con un bajo consumo, presentaban un 45% menos riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Del total de lácteos que consumían este grupo tres cuartas partes eren descremados.

 

Un alto consumo de leche desnatada y semidesnatada (407 g/d, 2 vasos/día) se asociaba con un 46% menos riesgo de desarrollar este cáncer, comparado con los que tienen un bajo consumo de este tipo de lácteos.

 

El contenido en calcio con el riesgo de cáncer colorrectal sería el principal mecanismo que podría explicar el potencial efecto protector del consumo de lácteos, y en especial el consumo de leche baja en grasa. Además de otros componentes que se encuentran naturalmente presentes en los lácteos, como el ácido butírico o el ácido linoleico conjugado también podrían tener un papel protector.

Estos resultados, que muestran que la leche desnatada en la alimentación se asocia a un menor riesgo de cáncer colorrectal, no han demostrado riesgo derivado del consumo de lácteos enteros. Por tanto, no hay razón para desaconsejar los productos lácteos enteros aunque investigaciones futuras irán aportando más datos en este sentido.

 

Fuente: http://www.immedicohospitalario.es
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